7 consejos para cuidar la piel del recién nacido

Cuando el bebé sigue siendo pequeñito, una de las partes más sensibles de su cuerpo, sin duda, es la piel. Y los padres primerizos generalmente tienen varias preguntas sobre cómo cuidar aquella región, después de todo, además de la sensibilidad, la piel de un recién nacido es de 20 a 30% más fina que la nuestra y acaba resecandose con facilidad.

Para ayudarle en esta tarea, en este artículo he separado 7 consejos esenciales para el cuidado de la piel de su bebé, para que de esta forma, mantenga a su retoño limpio, suave e hidratado! Ahora que el calor está llegando, la información será más útil aún! ¡Tome nota!

Tenga sus manos siempre limpias: antes de desinfectar a su bebé, ya sea en el baño o un cambio de pañal, asegúrese de estar con sus manos limpias. Este detalle es fundamental porque los pequeños son más sensibles y aún están con el sistema inmunológico en formación, entonces es recomendado mantener posibles contaminaciones muy lejos!

No se exceda en el baño: 10 minutos son generalmente suficientes para el baño del bebé. También es importante prestar atención a la temperatura del agua, que debe estar tibia, y no muy caliente, para no resecar la piel. Para evitar que el pequeño se resfrié, deje el ambiente del baño bien cercado, de modo que no entre las corrientes de aire.

Mantenga la piel sequita: la piel del recién nacido tiene una gran tendencia a perder agua, precisamente porque es delgada. Esto también puede ocurrir por el sudor, así que evite que sude durante mucho tiempo (porque de esa manera puede aparecer la temida erupción cutánea). Póngale ropa fresca y dé un baño sin jabón, sólo con agua, para refrescarlo siempre que sea necesario.

No descuide la hidratación: como he dicho al principio del post, la piel del recién nacido es más delgada y por lo tanto termina siendo más susceptibles a la sequedad y la aparición de irritaciones y alergias. Para evitar estos problemas, jabones y cremas hidratantes específicas son grandes alternativas para ellos.

Limpiar bien la zona íntima: la región íntima requiere de un cuidado diferente para niños y niñas. En general, es importante hacer el cambio frecuente de pañales, limpiar la cocción con agua y jabón y dejar la piel bien seca antes de poner el pañal limpio.

Desinfectar el ombligo con cuidado: no se puede hablar de la piel del recién nacido sin nombrar el ombligo. Por lo que es importante que los padres tengan cuidados especiales con esa región, para evitar inflamaciones e infecciones. El secreto es usar un hisopo y, con bastante delicadeza, ir retirando la suciedad poco después del baño.

Saque la suciedad de los oídos (pero no las orejas): una parte más del cuerpo del bebé que los padres deben limpiar después del baño son los oídos, especialmente los pliegues donde la suciedad se acumula. Para ello, utilice una toallita húmeda con agua tibia. 

Consejos adicionales:


- Evitar usar muchos productos en la piel del bebé (sólo si se indica).

- En los cambios de pañales usar algodón y agua o lencería propia para recién nacido (si el desastre es gran lavado en el fregadero)

- Usar pomadas de protección.

- Con excepción del pediatra, el bebé no debe ir a la calle al principio de la vida.

- No limpie la boca: Los labios, por supuesto, pueden ser higienizados después de la toma, pero no hay necesidad de lavar el interior de la boca, aunque haya una capa de restos de leche en la lengua del bebé.

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